Explora la conexión entre el cacao, la tradición y la creatividad en una experiencia sensorial única.
Todo comienza con una ceremonia de purificación, un momento para armonizar la mente y el cuerpo, preparando los sentidos para el viaje que está por venir. Después, disfrutarás de una degustación especial, donde un tamal de cacao y un atole de maíz revelan los sabores y la riqueza cultural de estos ingredientes ancestrales.
Pero aquí no solo se disfruta el cacao, sino que también se convierte en arte. En un espacio diseñado para la creatividad, tendrás la oportunidad de pintar con cacao, transformando cada trazo en una pieza única que podrás llevar contigo como recuerdo.
Tradición, gastronomía y expresión artística se entrelazan en este micro viaje, donde cada momento despierta los sentidos y deja una huella imborrable.





