Práctica ritual que se celebra en el momento del retorno del Sol a su posición exacta en el cielo al momento del nacimiento de una persona, es decir, en su cumpleaños solar. Este evento marca el inicio de un nuevo ciclo astrológico para la persona, simbolizando renovación, introspección y crecimiento personal.
Se celebra como una forma de honrar el viaje del Sol y el ciclo anual de la vida. Es un momento de reflexión sobre los logros pasados, las lecciones aprendidas y las metas para el futuro, durante este tiempo la persona tiene una mayor conexión con su esencia y puede recibir energía renovadora para avanzar en su camino.
Elementos de la ceremonia:
- Meditaciones o visualizaciones para alinearse con las energías del Sol y los ciclos del universo.
- Ofrendas o rituales simbólicos, como encender velas, quemar incienso o escribir intenciones y deseos para el nuevo año.
- Oraciones o cantos que invocan la energía del Sol para recibir sabiduría y sanación.
- Reflexión y autoconocimiento.
- Estudio personalizado de aspectos relevantes para el nuevo ciclo.





