Los santuarios son lugares de conexión entre el mundo terrenal y el cosmos, y México cuenta con una gran riqueza natural inmensa, colorida y muy variada.
En pleno contacto con la naturaleza, en un entorno relajante, integramos meditación, técnicas ancestrales y el contacto con el agua en espacios ancestrales y centros de poder místico y ritual.
Durante esta experiencia visitamos diversos cuerpos de agua, tales como el Lago de Chapala, Santa María del Oro, el bosque de la Primavera, Laguna de Cajititlán, la Sierra, costas Norte y Sur de Jalisco, entre otros.
Este es un intercambio de almas con el cosmos, que ayuda a recargar y renovar la energía de cada persona, en un paseo que inspira y relaja.





